Razones para instalar una ducha y no una bañera

Los platos de ducha han ido ganando adeptos con el paso de los años hasta convertirse en la opción preferida por la gran mayoría de las personas en la actualidad. Esto es debido a las grandes ventajas que tiene con respecto a las bañeras, que cada vez están más en desuso.

Ventajas de utilizar platos de ducha

Las ventajas de las duchas frente a las bañeras son numerosas, si bien algunas de las más importantes son las siguientes:

  • Tamaño: En unas viviendas que tienden a ser cada vez de un menor tamaño contar con una ducha en lugar de una bañera puede resultar muy positivo, ya que ocupan mucho menos y permitirá contar con una mayor amplitud en cualquier tipo de baño.
  • Accesibilidad: Si en una casa hay personas mayores o que por cualquier otra razón tengan movilidad reducida (o incluso estén en silla de ruedas) la ducha es la solución perfecta puesto que no tiene barreras como sí tienen las bañeras. Las duchas pueden ser totalmente planas o tener un pequeño escalón fácil de superar para poder entrar en ellas.
  • Adaptabilidad: Independientemente de la geometría del cuarto de baño, que a veces es especialmente complicado, una ducha puede adaptarse a las mismas, existiendo en el mercado platos de ducha rectangulares, redondos, semicirculares y triangulares, pudiendo así aprovechar cada espacio al máximo.
  • Ahorro: El ahorro de agua es más que notable en el caso de las duchas. Si para asearse en una bañera hacen falta más de 200 litros en una ducha de cinco minutos tan sólo se emplearán algo más de 90 litros.
  • Económico: Cuando se realizan reformas se suele prestar una gran atención a la economía. Instalar una ducha es una reforma económica y rápida de llevarse a cabo, lo que la hace accesible para todos los bolsillos.

Cómo elegir un plato de ducha

Tamaño y forma

En función del espacio del que dispongamos en el cuarto de baño deberemos decantarnos por unos tamaños o formas, lo cual resulta clave a la hora de optar por un modelo de plato de ducha u otro. En este sentido las consideraciones que se deben tener en cuenta son:

  • En espacios con un tamaño inferior a los 3,5 metros cuadrados se recomienda optar por un plato de ducha cuadrado o de cuarto de círculo. Estos últimos son los que ocupan un menor espacio, siendo los que permiten colocar una ducha hasta en los baños más pequeños.
  • En baños que dispongan de un espacio superior a los 3,5 metros cuadrados hay una mayor cantidad de opciones en función del hueco que se quiera ocupar y la comodidad, existiendo la posibilidad de elegir platos rectangulares, de cuarto de círculo o cuadrados, según gustos y preferencias.

Tipos de los platos de duchas

Los platos de ducha pueden ser, según su fabricación, de cuatro tipos principalmente:

  • De cerámica (gres): Se encuentran elaborados con arcilla, arenas silíceas y feldespato y son la opción más económica. Su resistencia frente a los productos químicos es elevada si bien su fragilidad y su peso hacen que sea más complicada su instalación.
  • Acrílico: Este tipo de platos de duchas están fabricados con una capa acrílica externa y una interna en fibra de vidrio (de mayor calidad) o poliuretano, contando en algunos casos con refuerzos que hacen que tengan una mayor robustez en los bordes. Este tipo es más ligero que el de cerámica, lo que hace que sea más sencilla su instalación. Además tienen una mayor superficie antideslizante y es más resistente frente a los golpes.
  • Carga mineral: Los platos de ducha están fabricados con resina y mármol, con un grosor de unos 3 cm, lo que les permite ser colocados a ras de suelo para facilitar totalmente el acceso a la ducha. Además son los que más resistencia a los golpes tienen y están disponibles con diferentes acabados. Uno de los acabados más recomendados son los de esmalte gel coat, los cuales se caracterizan por ser los más resistentes, antideslizantes y antibacterianos.
  • Piedra natural: Pueden estar fabricados con pizarra, granito o mármol, con características similares a los anteriores pero con una menor resistencia frente a los impactos. A su favor está que su tacto es más cálido.

One Comment

  1. Varada

    ¡Muy buenas razones para apostar por una ducha en vez de por una bañera!
    No cabe duda de que la primera está ganando cada vez más adeptos por sus múltiples ventajas: ahorro econónimo, mayor disponibilidad de espacio, sostenibilidad… Nosotros la recomendamos al 100% frente otras alternativas.

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