«Materiales capaces de resistir el sol, el cloro y el agua salina, manteniendo la estética impecable en cualquier entorno.»
Las duchas y griferías de POOLIMEX están pensadas para los espacios exteriores, sin renunciar al diseño. En un entorno expuesto al sol, al viento o al agua salina, los materiales importan tanto como la estética. Y en este punto, el acero inoxidable es el gran protagonista. El acero inoxidable S.316 es una excelente opción para aplicaciones exteriores y marinas, no es completamente inmune a los efectos del cloro, por lo que siempre es necesario y recomendable un uso prudente y un mantenimiento regular para preservar su durabilidad.
No todos los aceros son iguales. En los espacios de exterior —y especialmente en duchas o grifos instalados cerca del mar o en piscinas con cloración salina— la elección del tipo de acero marca la diferencia entre un producto duradero y uno que se deteriora en poco tiempo.
Por eso, desde IMEX y su línea POOLIMEX, apostamos por materiales y acabados capaces de mantener su aspecto y funcionalidad con el paso del tiempo. En este artículo te contamos las diferencias entre los aceros más utilizados, su uso y las recomendaciones para una instalación segura y duradera.
Los diferentes aceros: S. 304 /S. 316, una diferencia que importa.
El AISI 304 es resistente y adecuado para ambientes comunes pero únicamente en el interior. Soporta bien las condiciones químicas estándar y ofrece una buena durabilidad. Sin embargo, su límite llega cuando el entorno se vuelve más exigente: zonas costeras, altas temperaturas o sistemas de cloración salina.
Ahí es donde destaca el AISI 316, un acero especialmente formulado para resistir la corrosión incluso en entornos marinos o con agua salada. Es el mismo tipo de acero que se utiliza en aplicaciones náuticas, lo que demuestra su alto nivel de resistencia.
Por eso, en POOLIMEX, todos los modelos diseñados para exterior y piscinas con agua salina están fabricados en acero inoxidable AISI 316L, una versión de máxima calidad con un acabado más puro y resistente. Elegir este tipo de acero no es solo una cuestión técnica, sino una inversión en durabilidad, estética y tranquilidad.
Uso y comportamiento en exterior.
El acero inoxidable AISI 316 se comporta de manera excepcional frente a los agentes externos: humedad constante, sol directo o ambientes salinos. Su composición evita la aparición de corrosión, incluso en ubicaciones cercanas al mar.
Además, el acabado electropulido, que se trata del recubrimiento en polvo termoendurecible de epoxy y poliéster, que mejora todavía más la resistencia del material, ofreciendo una superficie más lisa, brillante y fácil de limpiar. Este tratamiento también reduce la acumulación de residuos o sales, manteniendo la estética impecable durante años.
Instalación y mantenimiento: claves para una larga vida útil.
Una instalación correcta es tan importante como la elección del material. En el caso de las duchas de exterior POOLIMEX, todos los accesorios en acero inoxidable deben conectarse siempre a la toma de tierra, especialmente en piscinas con cloración salina.
Durante el montaje, es fundamental evitar el contacto del acero con polvo, restos de cemento u otros metales, ya que podrían dañar la superficie y favorecer la corrosión. Se recomienda instalar los elementos una vez finalizada la obra y el espacio esté limpio y seco.
Otro aspecto importante es la puesta en marcha del clorador salino: nunca se debe añadir la sal con los accesorios metálicos ya instalados. Lo ideal es esperar a que el agua alcance los niveles adecuados antes de colocar las duchas o griferías, evitando así la exposición a concentraciones de sal elevadas.
Por último, la limpieza regular con productos específicos para acero inoxidable ayuda a mantener su brillo y resistencia. Bastan unas simples rutinas de mantenimiento para conservar el aspecto original durante mucho tiempo.
En POOLIMEX, la durabilidad es parte del diseño. Cada ducha o grifo de exterior está fabricado con materiales que combinan elegancia, resistencia y tecnología. Apostar por acero inoxidable AISI 316L es asegurar un producto preparado para convivir con el sol, la sal y el agua, manteniendo su estética impecable.
Porque en los espacios exteriores, la belleza está también en lo que no se ve: la calidad que garantiza que todo funcione y se mantenga como el primer día.
